La danza sobre hielo no es lo que Tsukasa pretendía hacer cuando decidió adentrarse en el mundo del patinaje artístico. Sin embargo, es donde terminó por haber empezado "demasiado tarde" a perseguir su sueño de convertirse en un patinador en solitario. Durante años, se conformó con moldear sus sueños para que se ajusten a la realidad, hasta que conoció a una niña en la que se vió a si mismo. Inori, una estudiante de quinto grado, tan desesperada por patinar que se colaba en la pista en secreto, acude con su madre al club de Tsukasa para pedir lecciones. Todos a su alrededor la tildan de inútil, diciendole que es "demasiado tarde" para comenzar, que alcanzar a los niños que practican desde los cinco años es imposible. Con una nueva convicción y un deseo de no dejar que otra atleta siga sus mismos pasos, Tsukasa toma la responsabilidad de entrenar a Inori, prometiendo que la llevará a la cima, prometiendo convertirla en una medallista de oro.